El regalo de papá 💓
Tengo 36 años y hace unos días mi papá me regaló una cámara. Cuando la abrí, no pude evitar sonreír como una niña pequeña. Sentí esa emoción limpia, sincera, que no se puede fingir. Creo que es uno de los regalos más especiales que me ha dado, no solo por lo que es, sino por lo que significa.
Si me conoces un poco, sabes que siempre estoy tomando fotos. Donde estoy, a donde voy, con quién estoy. A veces me dicen que debería guardar el celular o la cámara y simplemente disfrutar. Hay una frase que escuché hace tiempo: “Cuando disfrutas el momento, no hay tiempo para tomar fotos”. Y sí… la entiendo. Cuando el corazón está lleno, la mente se pierde un poco.
Pero para mí, tomar una foto no es alejarme del momento. Es abrazarlo. Es decirle en silencio: “quédate un poquito más”. Es saber que cuando la memoria me falle "porque sé que algún día lo hará"
voy a poder volver, mirar esa imagen y sentir otra vez esa risa, esa luz, esa compañía.
De mi infancia guardo dos cajas grandes llenas de fotografías. A veces las abro y me encuentro con versiones de mí que ya no existen, pero que siguen vivas en papel. Y entonces entiendo algo: mi papá no solo tomaba fotos, me estaba regalando recuerdos futuros. Me estaba diciendo, sin palabras, que esos días felices merecían quedarse.
Tal vez por eso este regalo me tocó tan profundo. Porque no es solo una cámara. Es una herencia silenciosa. Es una manera de decirme que siga guardando la vida en pequeños instantes.
Si tuviera que definir la fotografía en una palabra, sería memoria.
O quizá también sería amor.
No sé si soy buena haciéndolo. Solo sé que lo hago con el corazón.
Y esta es la primera imagen que tomo con el regalo de papá.
Un pequeño intento de detener el tiempo, como él lo hizo conmigo.
Gracias por estar aquí y mirar conmigo.
PD: Mi papá fue fotógrafo.


Comentarios
Publicar un comentario